jueves 19 de noviembre de 2009

En palabras de Mandela

La idea de publicar esta cita de Nelson Mandela me la dio, sin saberlo, un colega y amigo de relativamente reciente "adquisición". Yo nunca la había leído ni escuchado y me parecieron palabras maravillosas que, evidentemente, necesito compartir:


Our greatest fear is not that we are inadequate,

but that we are powerful beyond measure.

It is our light, not our darkness, that frightens us.

We ask ourselves, Who am I to be brilliant,

gorgeous, handsome, talented and fabulous?

Actually, who are you not to be?

You are a child of God.

Your playing small does not serve the world.

There is nothing enlightened about shrinking

so that other people won't feel insecure around you.

We were born to make manifest the glory of God within us.

It is not just in some; it is in everyone.

And, as we let our own light shine, we consciously give

other people permission to do the same.

As we are liberated from our fear,

our presence automatically liberates others.

~Nelson Mandela

viernes 18 de septiembre de 2009

Michael Jackson: mi perspectiva

El pasado 25 de junio el anuncio de la muerte de Michael Jackson conmocionó al mundo; me atrevo a decir que incluso impactó a aquéllos que no simpatizaban del todo con él, simplemente porque no existe alguien que no sepa quién es Michael Jackson, así como por su trayectoria e influencia en el mundo de la música y el baile, mismas que nadie puede negar.

En mi caso, como todo el que me conoce sabe, fue una noticia terriblemente triste ya que desde los 12 años he sido fanática declarada (no de clóset) de su música, su altruismo, su manera de bailar, su voz, su inocencia -digan lo que digan-, y su manera de lograr grandes cosas siempre que se lo proponía. Me gustaría aclarar que no se trata de un fanatismo derivado de una vida vacía, ya que muchos piensan que un fanático, especialmente de Michael Jackson, tiene problemas mentales además de no tener nada mejor que hacer con su vida que vivir pendiente de la de alguien más. Créanme, no es el caso. Michael Jackson tiene un imán increíble y lo que siempre transmitió en el escenario, entrevistas o cualquier discurso... al menos eso que yo percibía, no lo provoca nadie más. No es el único cantante que tiene mi total respeto y admiración, pero por alguna razón que no puedo explicar, ningún otro tiene el efecto que tuvo en mí ver a Michael Jackson en el escenario, escucharlo en una entrevista, o escuchar de su muerte. Puede sonar muy estúpido o exagerado pero fue como perder a alguien cercano, que ha sido parte del soundtrack de mi vida todos estos años, que me ha inspirado a muchas cosas y que he tomado como ejemplo en muchas otras... aunque mucha gente no entienda cómo él pueda ser modelo de algo bueno para alguien.

Primero fue Black or White... yo no sabía quién era el intérprete pero la canción simplemente me fascinó. Después escuché Heal The World y no pude más que correr a la primera tienda que se me ocurrió y comprar el disco. Más tarde, conociendo todas las fundaciones y otras obras de caridad sostenidas por él, además de la clase de bailarín que fue y todas las dificultades que atravesó desde niño para llegar a ser lo que fue -en muchos casos a precios muy altos-, las letras de sus canciones... la suma de todo eso despertó mi más grande admiración y respeto, no sólo por la parte artística.

Finalmente no pretendo hacer una defensa de Michael Jackson ni convencer a nadie de nada. Simplemente quiero expresar lo que siempre he pensado y sentido al respecto; recordar su obra, su magnificencia, su bondad y sencillez, su poder de atracción, su perseverancia. Michael Jackson era un genio, un gran ser humano con sentimientos, triunfos, frustraciones y vulnerabilidades como cualquier otro, pero con la chispa adicional para inspirar a millones de personas para, entre otras cosas, tratar de hacer de este mundo un lugar mejor, y a otras desgraciadamente para tomarlo como blanco perfecto de cualquier cantidad de sandeces.

Termino citando sus propias palabras: Prejudice is Ignorance!

QUIERO

El día de hoy quiero publicar un poema de Jorge Bucay (homenaje a Virginia Satir), que es una verdadera oda al amor de pareja autodependiente -en términos del mismo autor-, abarcando todos y cada uno de los elementos que hacen de una relación una experiencia positiva, feliz y enriquecedora; dos personas completas compartiendo esa plenitud, y nunca dos mitades formando un todo. Esa es mi idea de una pareja en todo su significado:

Quiero que me escuches sin juzgarme
Quiero que opines sin aconsejarme
Quiero que confíes en mí sin exigirme
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí
Quiero que me cuides sin anularme
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí
Quiero que me abraces sin asfixiarme
Quiero que me animes sin empujarme
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí
Quiero que me protejas sin mentiras
Quiero que te acerques sin invadirme
Quiero que nunca te enojes con las cosas mías que no te gustan
Quiero que discutamos nuestras diferencias sin pelearnos
Quiero que ptencies mis habilidades y comprendas mis limitaciones
Quiero que sepas todo lo que me gustaría que sepas de mí y que respetes mis secretos
Quiero que recorramos los mismos caminos sin competir
Quiero que podamos hablar de nuestras frustraciones sin reproches
Quiero que me aceptes como soy y no pretendas cambiarme
Quiero que seas feliz sin mí y más feliz aun cuando estamos juntos
Quiero que sepas que hoy puedes contar conmigo... sin condiciones.

Antes de despedirme quiero aclarar que el hecho de que esto es todo lo que deseo en mi relación de pareja, no quiere decir que tenga dominado cada punto. No siempre es facil encontrar la línea a partir de la cual ya estás invadiendo a la otra persona; no siempre es fácil respetar secretos o evitar el impulso de solucionarle al otro todos sus problemas aunque no lo pida... Así que en eso trabajo y trato de mejorar, porque estas son las cosas que, como mujer, quiero también dar a mi pareja, y no quiero ni puedo pedir nada que yo no pueda o esté dispuesta a dar.

Ahora sí, adieu!

martes 11 de agosto de 2009

Pero si no quieres...

He estado pensando en la mejor manera de entender y expresar lo que siento, con la congruencia que me gustaría que tuvieran mis palabras y mis acciones... en todo eso que me gustaría decir sin miedo... Como sea, para bien o para mal, todo mi esfuerzo creativo no fue suficiente para traducirlo en palabras, y es por eso que decidí parafrasear sin mayor comentario un texto de Jorge Bucay que quisiera haber escrito yo, que quiero hacer mío hasta tener el valor de parafrasearlo fuera de este blog, de escucharme decírtelo...sí, a ti y a quien sea necesario:

"Me encantaría, como a todos, que la gente que yo quiero me quiera, y que los que quiero muchísimo me retribuyan de la misma manera. Pero si esa gente no me quiere, me gustaría que me lo dijera y se fuera. Y si no se animase a decírmelo, que se fuera en silencio. No es una actitud rencorosa ni de resentimiento, es simplemente que no quiero estar al lado de alguien que no quiere estar conmigo...

"A mí, como a todos, me gustaría evitar la odiosa frustración de no ser querido por la persona que amo, pero sé que NO quiero escapar de ese dolor por el camino del autoengaño o de la victimista manipulación del otro para que se quede conmigo."

"Es muy doloroso aceptar que no me quieres, pero siempre será mejor que soportar que te quedes engañándome."

"Apuesto con todo mi corazón por nosotros. Pero si vas a forzarme a elegir entre tú y yo... Yo."

jueves 30 de julio de 2009

Te Vi

Ayer te soñé...

Sonriente como siempre, y con la mirada llena de bondad y tranquilidad;
Vistiendo el suéter azul que dejaste de usar hace tiempo porque me gustaba y te lo "robé";
Caminando... una de tus actividades favoritas, bajo tu cielo blanco;
Muy guapo, sin perder nunca la sencillez.

Te soñé sereno y feliz... tal cual eres... tal como fuiste.

Sentados frente a frente te pregunté si desde donde estás de verdad puedes escucharnos cuando hablamos contigo... Sólo dijiste "sí", y el monosílabo bastó para que despertara tranquila y sonriendo también.

Gracias. Gracias por estar ahí, por visitarme dándome la oportunidad de verte y hablarte de nuevo; por recordarme tu alegría de vivir, tu gran fe en Dios, y esa curiosidad de niño tan tuya que te motivó siempre a descubrir y aprender más. Por no dejarme olvidar que estás ahí siempre acompañándome, cuidándome y escuchándome. Que puedo contar con tu abrazo, tu sonrisa y tu cariño en todo momento y para siempre.

Te espero pronto...